Entrenando cuerpo, Mente y Alma.

Estamos viviendo una nueva era en la cual la visión del ser humano empieza a ser más holística, más global. Donde el área corporal, mental, emocional y espiritual constituyen una unidad funcional y psicosomática.

En definitiva, trabajar el cuerpo implica trabajar la psique y trabajar la psique implica trabajar el cuerpo.
Imagínate llegar a casa después de un largo día de trabajo, cansada, con hambre, sueño y no sabes que hacer primero, porque desearías tumbarte en el sofá y no levantarte hasta pasado mañana.
Y cuando al fin logras irte a la cama, cierras los ojos y ya en la almohada te aparecen (los fantasmas), todos los problemas del día, retumbando en tu mente. No te dejan dormir.

Y sí¡¡¡¡estás en la cama con la directora del banco, la hipoteca, tu jefe exigente, tu madre y por supuesto tu marido….

Así tu cuerpo no puede relajarse, ni desconectar.

Además del estrés que tienes, la ansiedad por la comida aumenta y también el michelin alrededor del abdomen tipo flotador, que hace que tus pantalones ya no te cierren.

Y cuando te levantas: no te reconoces.

No sabes que te ha pasado anoche: ¿A quién te has comido? a tu madre? a tu padre? a tu marido?

Encima con lo mal que has dormido tienes dolor de cuello y de espalda. ¡¡¡Estás agotada!!! Empiezas el día con la energía por los suelos.

Pero tienes una falsa creencia: si adelgazo, me sentiré más bella y las preocupaciones cuando una está delgada desaparecen. (me lo creo).

Entonces intentas arreglar las cosas poniendo parches, encuentras un entrenamiento en internet donde haces 500 sentadillas y abdominales.
Y al día siguiente casi no te puedes mover, te deja doblada y necesitas un masaje. Además de la dieta que te dio tu vecina que a ella le fue de mil maravillas y que también la empezaste el lunes.
Todo junto y con mucha motivación que te duró sólo 7 días.

Porque después de todo el sacrificio de la dieta y el entrenamiento que encontraste en internet. No vuelves a la talla 38.

Y llega el viernes, te apetece tomarte unas cañitas con tu marido y tus amigos. Encima vives en Granada.

Y tu mundo se viene abajo el lunes cuando te pesas. No sólo no bajaste de peso, sino que has recuperado casi 2 kgs, más que la semana anterior.

La frustración es muy grande, entonces haces lo que sea, para obtener 3 minutos de placer que te tapen esa sensación o emoción que no puedes todavía sostener y que ni siquiera sabes reconocerla.

Y como no te encuentras bien, te recomiendan que hagas pilates, yoga, natación, masajes, estiramientos, relajación. Pero hacerlo sin darte cuenta cuál es la causa real de tu problema, sólo mirando el objetivo final, sin verte como un ser humano integral. No te resolverá nada.
Sigues poniendo parches a tu cuerpo y a tu vida.
“Nuestro cerebro es el encargado de hacer mover nuestro cuerpo, nuestros músculos, articulaciones y a su vez ocurre lo contrario. Los procesos físicos que tienen lugar en nuestro organismo afectan al cerebro, las hormonas, las emociones, los sentimientos, la postura corporal y hasta nuestra personalidad”.

“Estar en contacto con tu respiración te permite estar en contacto con tu cuerpo y tu realidad”

Realizar entrenamientos conscientes, con atención plena, en presencia y con escucha activa te harán conseguir un cuerpo saludable y una vida equilibrada.

Alejandra Juárez. Licenciada Actividad Física y deportes. Entrenadora personal y Emocional. Formada en T. Gestalt

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